Día 60 + 1

El 12 de Marzo de 2011 publiqué mi último post, el número 60. Y dejaba una puerta abierta a otro posible proyecto, porque iba a seguir viviendo en Holanda. Imagino que algunos os acordaréis. Pues bien, no fue así.

Casi un año más tarde, hoy 28 de Febrero de 2012, vuelvo a estar en Ámsterdam (de visita, esta vez), y creo que ha llegado el momento de publicar ese 60+1 que me da la sensación que se quedó pendiente.

He releído los 60 post, y me he dado cuenta que de algo me sirvieron esos 60 días. Menos mal.  He ido al supermercado, y me he acordado de llevar bolsas (ver Día 59). He comprado sólo aquello que sabía con certeza lo que era (ver Día 5 y Día 19). Y mañana volveré a la radio holandesa y almorzaré en el comedor a las 12, y no a la una y media (ver Día 45).

Sigo estando de acuerdo con todo lo que publiqué y sigo agradeciendo a todos los que me leyeron y los que puede que me sigan leyendo en el futuro (nunca se sabe, hace un par de meses alguien encontró este blog y me dejó un comentario).

Los 6 meses que iba a continuar en Holanda, como explicaba en el Día 60, no pudieron ser. Pero los 60 días ahí, aquí, quedan.

Salud.

 

 

 

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios

Día 60

Voy a seros sincera, no pensé que sería capaz de mantener el ritmo. En 60 días, 60 post.

No sabía si tendría el tiempo y las ideas suficientes para llevar a cabo este pequeño proyecto. Y la gracia es que llegado a este punto me doy cuenta que se me han quedado muchas ideas en el tintero. Quién lo diría.

Si para algo me ha servido escribir sobre mis 60 días en Ámsterdam es para darme cuenta que en ese tiempo no te da ni para comer pipas (que, por cierto, no hay). Me quedan por conocer y descubrir innumerables sitios y situaciones.

En este último post no voy a contar nada nuevo. Sólo quiero agradecer especialmente a los que habéis participado en este blog. Y sabéis quienes sois. A los que sólo lo habéis leído, para qué mentiros, me hubiera gustado que también hubiérais hecho algún comentario, pero todavía hay una última esperanza, este último post.

También os dejo la última foto, tomada esta misma tarde, mientras estaba perdida por las calles de Ámsterdam intentando llegar a Rembrantplein, como si fuera una turista recién aterrizada.

Pero os estoy engañando. En parte.

Yo venía para 60 días, eso es totalmente cierto, pero en la última semana ese plan ha cambiado. Voy a continuar 6 meses más en Holanda.

Voy a poder conocer algunos de esos sitios y situaciones que me faltan por conocer, pero no podré hablar de ellos en este blog. Este blog acaba hoy, en su día 60, en su post 60.

Por eso me he planteado abrir un segundo blog para esta segunda etapa que comenzaré en abril. Había pensado bautizarlo como “masde60díasenamsterdam” o “6mesesenamsterdam”.

Me encantaría que vosotros me dijérais cual os gusta más, o simplemente si creéis que es una buena idea abrir un nuevo blog, o si es una chorrada, que las hay.

Hasta aquí ha llegado éste. No ha estado mal.

Muchísimas gracias. Por todo.

 

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado | 17 comentarios

Día 59

Bueno, penúltimo post.

He pensado que tendría que hablar de algo profundo, serio. Y voy a hablar de las bolsas del Albert Heijn (nuestro super).

Hay una tendencia generalizada a cobrar las bolsas de plástico del super, y, en consecuencia, a traer tú la bolsa de casita, y reutilizarla, lo que está muy bien para la conciencia ecológica y todo eso.

En Burdeos, por ejemplo, en el super o pagas la bolsa o nada de nada. Lo que ha ocasionado que alguna vez pasara por delante de un super, se me ocurriera comprar algo, y cómo pensaba que no merecía la pena pagar una bolsa para una sola cosa… ir con un paquete de 6 rollos de papel higiénico por toda la ciudad.

Aquí, en el Albert Heijn, hay una pequeña diferencia. También te cobran la bolsa para hacer una compra en condiciones, pero si sólo compras una cosilla, tienen el detalle de dejarte gratis unas bolsitas de plásticos, muy finas y transparentes, para que metas, por ejemplo, tu papel higiénico (se hubiera visto igual, porque la bolsa es transparente, pero al menos iba metido en algún sitio).

La diferencia entre las dos bolsas es más que notable.

¿Qué pasa? Que nunca acabas comprando una cosilla. Siempre te surge alguna otra, y ya la has liado. Porque tú ibas pensando que sólo necesitabas una botella de aceite, pero una vez allí piensas que te vendría bien algo de pan, y que no sabes que cenar esa noche y se te ha antojado una pizza.

Esto no es un ejemplo. Es lo que me pasó a mí el otro día.

Así que salí del Albert Heijn con la botella de aceite (de oliva, virgen extra) y mi pan dentro de mi bolsa de plástico fina, transparente y gratuita, y en la mano la pizza.

Agradecí al Albert Heijn que me donara una bolsa para mis dos cosillas… hasta que la bolsa se rompió.

Ese es el rastro de mi botella de aceite (de oliva, virgen extra), de camino a la papelera. Logré rescatar el pan, y me arrepentí de no haber comprado una bolsa de las “buenas”, o mejor, de no meter siempre y sin excepción una bolsa en mi bolso, por si las moscas.

 

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Día 58

Muchas gracias Tulfi y César por intentar adivinar qué era esta espiral verde…

Y digo “intentar” porque, efectivamente, no lo habéis adivinado. Aunque la idea de cambiador para ciclistas me parece buenísima.

De hecho, su verdadera utilidad también es muy práctica y también está relacionada con líquidos humanos como el sudor, pero sobretodo masculinos.

Esta bonita espiral es… ¡un meadero para hombres!

Aquí os dejo una foto de su “interior” (no me preguntéis como la hice).

Los hombres entran en la espiral y se encuentran esta pared, a donde tienen que “apuntar”.

Una sencilla espiral para dejar de ver hombres meando por las esquinas, por la noche. No es mala idea, ¿no? No creo que salga muy cara, además.

Publicado en Uncategorized | 6 comentarios

Día 57

Quedan 4 post para terminar.

Y no podía terminar sin preguntaros por otro objeto que me he encontrado (por la calle), y que me resultaba desconocido.

Como siempre, os invito a verlo, a decirme si ya lo habíais visto antes, o si no, a aventuraros a adivinar para qué sirve.

Aquí la foto del susodicho.

Hablo de la espiral verde.

Espero vuestras respuestas.

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios

Día 56

Es sorprendente como en un corto paseo puedes encontrarte con tanta creatividad.

No mía, yo sólo saqué la foto.

Salía yo de trabajar este lunes y lo primero que se me cruza por el camino es este  “bólido” amarillo. Me han dicho que en Holanda se pueden ver algunos, a veces. En España se te cruza uno de esos y no os cuento la cara de asombro que se te queda. La misma, mismita, que se me quedó a mí. Ojos fuera de órbita, boca desencajada.

El paseo de la creatividad siguió con este cartel. Hay que tener mucho mucho ingenio para llamar a una Croissanterie Jennifer (nombre francés conocido mundialmente) y lo mejor, poner una foto de patatas fritas y falafel. En la Bretaña francesa esto sería como mínimo un sacrilegio.

Por último, humor callejero. Si no os ha sacado una sonrisa, mal vais por la vida. Estoy segura que las próximas Navidades la cigüeña estrellada sustituirá a ese muñeco de Papa Noel que trepa por las paredes y que está comenzado a convertirse en una plaga.

Con un paseo así, ¿quién necesita la telerrealidad para divertirse?

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

Día 55

Os lo voy a confesar. Yo ayer quería hablar del arte y de las subvenciones para la compra de obras. Pero Pepa (la dueña de la galería que visité) me eclipsó, y no creía justo ni conveniente mezclar los dos temas. Así que me decanté por ella.

Hoy toca la segunda parte.

Holanda es un buen país para comprar arte. No lo digo por la calidad de artistas u obras (que desconozco), sino por las facilidades que te ponen para comprar. En el caso concreto de la galería de ayer, Art Singel 100, y de la exposición que se inauguraba, había la posibilidad de comprar cuadros a plazos y con un 0% de interés.

Mirad el cartelito de una de las obras.

El precio es 1.400 euros, pero los puedes pagar de manera fraccionada, 140 euros al comienzo y después 35 euros cada mes.

En este caso se trata de un contrato entre la galerista y el comprador, pero también me han contado que hay muchos bancos que te dan créditos sin intereses para comprar arte.

Interesante, ¿no?

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , | 1 Comentario